Quienes luchan; claro que los hay, tras la dura capa de insensibilidad logran despojarse de la apariencia irreal de lo actual y cotidiano. Al Llamado interno: Guerreros, ármense, líbrense del maligno. Busquen la luz invisible del sentido oculto, respiren la vitalidad del Dios único, aviven el fuego eterno de la conciencia. Apiádense de aquel que disfruta la sangre de sus propias víctimas.
Parecen estas las reflexiones de un suicida cotidiano, pues todos los días asesinamos parte de si mismos, consciente e inconscientemente. Un ejemplo: Tras las curvas peligrosas del encanto femenino, se te van los frenos de la nobleza y pudor. Saber detenerse a tiempo, ¿es esto posible?. Hoy he visto a una Eva más tentadora que nunca, el tiempo ha perfeccionado su Encanto, su malicia, tal vez su Ignorancia. Aquella Eva de tiempos remotos conocía el Bien y el Mal, ahora dudo que hoy en día, conozca el Bien, mucho menos sepa del mal, todo le parece muy Bien!. ¿Quien soy para hablar de esto?, Acaso puedo eximirme de tal situación?, acaso a alguien le puede preocupar?, ¿Acaso no habrá quien diga? Que Tipo! Está Loco.
Mil ojos atentos, están tras la invisible apariencia de mi consciencia, tienen personalidad, tienen voluntad, tienen, a veces, más presencia que yo. En mi lucha cotidiana, que es la de pocos, batallo por mirar, con la mirada de la Inocencia, cruel destino el que depara lo poco valedero.
Luces encandilan a pleno día la luz verdadera del alma, van petrificando los sentimientos, resquebrajando los valores, y un sin fin de conjugaciones verbales utilizamos para labrar nuestro propio laberinto. Medio respiramos, Medio Vivimos, pocas veces como buscando bocanadas de aire, buscando la salida a lo real, sofocados de tanta inmadurez nos damos cuenta de que vivo, cuando respiro, vivo, cuando entiendo, vivo cuando soy, soy, ¿Cuándo Yo Soy?.
Oración para encontrar la paz



